Dicta
Una nota de voz al salir de casa del cliente, como se lo contarías a un compañero de gremio.
PresuTool convierte tu nota de voz en un PDF con tu logotipo, listo para reenviar con un toque. Sin apps que instalar, sin paneles que abrir: donde tú ya estás — en WhatsApp.
Y llegas reventado, cenas, y lo mandas tres días después — o nunca. Y sin seguimiento, la obra se la lleva quien envió primero. No por ser mejor: por ser más organizado.

es lo que duerme el presupuesto prometido «para esta noche». A veces, para siempre.
recordar da vergüenza y no hay tiempo. Así se pierden obras que ya estaban ganadas.
quien envía un PDF serio el mismo día parece más profesional. Porque lo es.
Sin apps nuevas, sin contraseñas, sin manual. Si sabes mandar un audio, sabes usar PresuTool.
Una nota de voz al salir de casa del cliente, como se lo contarías a un compañero de gremio.
PresuTool te devuelve el borrador con los números claros. Tú dices OK o corriges. Hasta entonces, el PDF no existe: un presupuesto es una oferta vinculante.
Recibes el PDF con tu logotipo en tu propio chat. Un toque y está en el del cliente — desde la furgoneta, no tres días después.
PresuTool nunca le escribe a tu cliente. Te avisa a ti, y te da el texto listo. El trato personal es tu ventaja.
Cuanto más lo usas, menos dictas. Y ese tarifario no se copia en un fin de semana.
Presupuestos con tu marca y tus datos fiscales, como los harías tú — pero en minutos.
Los números los validas tú antes de que exista el PDF. Una transcripción nunca enviará una oferta equivocada en tu nombre.
PresuTool nunca escribe a tu cliente final. El robot trabaja para ti, no con tus clientes.
Tu número de teléfono es tu identidad. Si hiciera falta abrir un panel, habríamos fallado.
Cada PDF lleva un pie discreto: «hecho con PresuTool». Lo ven tus clientes… y los colegas que reciben presupuestos ajenos.
Entiende «plato de ducha», «alicatado» y «mano de obra». Pensado para el gremio, no para Silicon Valley.
de la furgoneta al PDF, en tu propio chat
de obra media que se recupera en vez de perderse
al mes, sin permanencia ni letra pequeña
recuperada al mes y ya se ha pagado el año
Una obra media (3.200 €) paga más de cinco años de PresuTool.
La objeción nunca fue el precio.
Era llegar reventado y no mandarlo.
Recupera una obra al mes que se habría perdido — y ya se ha pagado.
Sin tarjeta hasta la activación · alta por el propio chat de WhatsApp
No. PresuTool vive dentro de WhatsApp: guardas un número, mandas un audio y recibes el PDF. Tu número de teléfono es tu identidad — sin apps, sin cuentas, sin contraseñas que olvidar.
Nunca. El PDF te lo entregamos a ti, en tu chat, y tú lo reenvías con tu toque. El seguimiento de los 3 días es un aviso para ti con el texto listo. Tus clientes son tuyos; el robot trabaja para ti, no con ellos.
Por eso el PDF no existe hasta que tú dices OK. El borrador te muestra los importes claros para confirmar o corregir. Un presupuesto es una oferta vinculante: los números los valida una persona, siempre.
El objetivo es minutos, no días: durante el piloto, de nueve de la mañana a ocho de la tarde, en menos de quince minutos. Lo que validamos es que el presupuesto salga hoy — no dentro de tres noches.
Solo se tratan para generar tu presupuesto, con un contrato de encargo de tratamiento incluido en el alta. PresuTool no escribe a terceros ni vende datos: el único destinatario eres tú.
Sí, sin permanencia. Y si vuelves, tu tarifario sigue ahí: alicatado a 45 €/m², plato a 380 €… eso es tuyo, y es lo que hace que cada presupuesto cueste segundos.
Manda tu primera nota de voz mañana y esta semana estarás cerrando presupuestos que antes ni mandabas.